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El apocalíptico informe de BIS advierte que se avecinan tormentas en el mercado

BIS Doomsday Report Warns of Brewing Storms in the Market

 

Este fin de semana se publicó el informe trimestral del Banco de Pagos Internacionales, una edificante evaluación del futuro del éxito del mercado. Según el BIS, la tormenta se lleva gestando bastante tiempo y los mercados globales van a sufrir un duro golpe, a pesar de la relativa calma de la que gozan actualmente. Con tanta agitación en las economías mundiales, era ingenuo creer que el tranquilo período que vive el mercado en este momento podría durar mucho tiempo. Al contrario, el BIS afirma categóricamente que los temores de una gran agitación en los mercados no solo es inminente, sino que tendrá proporciones considerables.

Problemas y soluciones

Claudio Borio, director del Banco de Pagos Internacionales, señaló que “la tensión entre la tranquilidad de los mercados y las vulnerabilidades económicas subyacentes debía resolverse en algún momento. En el último trimestre hemos sido testigo del principio de su resolución”.

Asuntos que llevan a la caída

A muchos inversores les preocupa que los responsables políticos de todo el mundo se vean pronto con las manos atadas y sin opciones para ayudarlos a salir de la situación actual. Después de todo, sobrevivir a una crisis financiera es posible con una buena planificación, pero sobrevivir a dos es poco probable, y después de las turbulencias financieras en Estados Unidos, Inglaterra y Asia los inversores tienen buenas razones para temer un crac importante como resultado de otra crisis.

Estas preocupaciones tienen mucho sentido. Entre los precios del petróleo, con fluctuaciones poco alentadoras, la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de subir las tasas de interés, la nueva política de tipo de interés negativo japonesa, una acción sin precedentes, y la evidente desaceleración en China ha habido mucho malestar en los mercados en los últimos tiempos. Desafortunadamente, los bancos centrales no cuentan con políticas estructurales para asumir las embestidas que han llegado una tras otra, dando a los inversores de todo el mundo y a las industrias una buena razón para estar preocupados.